Elon Musk dirige las revisiones de diseño de Tesla y SpaceX con un proceso de cinco pasos al que sus equipos llaman el Algoritmo, y que se aplica siempre en el mismo orden: cuestionar cada requisito, eliminar toda pieza o proceso que se pueda, simplificar y optimizar, acelerar el ciclo y, por último, automatizar. Walter Isaacson detalla los pasos y su formulación exacta en su biografía de 2023 (Debate, en España), donde Elon Musk los recita en las reuniones de producción como quien repasa una lista de comprobación. El orden importa tanto como los pasos, porque el método existe precisamente para evitar el error de automatizar demasiado pronto.
¿Cuáles son los cinco pasos del Algoritmo de Elon Musk?
Los cinco pasos del Algoritmo de Elon Musk siguen un orden fijo. Primero, cuestionar cada requisito, que debe llevar el nombre de la persona que lo fijó, nunca el de un departamento. Segundo, eliminar cualquier pieza o proceso del que se pueda prescindir, aunque más adelante haya que recuperar alguno. Tercero, simplificar y optimizar lo que queda. Cuarto, acelerar el ciclo. Quinto, automatizar. Isaacson cita un lema que acompaña a los pasos: las únicas reglas fijas son las leyes de la física, y todo lo demás es una recomendación.
Por qué le importa a Elon Musk
El método nació de un año muy duro en Tesla. Durante el «infierno de producción» del Model 3, en 2017 y 2018, Elon Musk intentó automatizar casi todos los pasos de las líneas de Fremont y Nevada, y después vio cómo aquella maquinaria sobredimensionada frenaba la fábrica. En abril de 2018 escribió en Twitter (hoy X) que el exceso de automatización en Tesla había sido un error suyo y que a los humanos se les infravalora. Según cuenta Isaacson, más tarde lo reconoció: se equivocó al empezar por la automatización antes de que nadie hubiera cuestionado los requisitos, eliminado piezas y corregido los fallos. El Algoritmo es la regla que escribió para no tropezar dos veces con la misma piedra.
Cómo funciona en la práctica
En una reunión, los pasos se convierten en preguntas que se hacen por orden. La primera es quién fijó un requisito y si de verdad se sostiene. Isaacson recoge la advertencia de Elon Musk de que los requisitos más peligrosos son los que vienen de gente inteligente, porque es menos probable que alguien se atreva a cuestionarlos. La prueba de la eliminación es dura a propósito. Como la resume Elon Musk en el libro, si un equipo no acaba recuperando al menos el 10 % de lo que quitó, es que no quitó lo suficiente. Solo entonces simplifica el equipo lo que ha sobrevivido, acelera la línea y deja el trabajo repetitivo a los robots.
Los resultados
SpaceX integró en el cuerpo del Raptor 3, su motor de metano, las tuberías y el cableado que antes iban por fuera, y eso le permitió eliminar el escudo térmico exterior. El motor pesa unos 105 kg (230 libras) menos que el Raptor 2 y da unas 50 toneladas más de empuje.
Tesla sigue la misma lógica en la carrocería. Al fundir grandes secciones del coche en una sola pieza, sustituyó unas 70 piezas estampadas y soldadas por una única pieza de fundición.
El Algoritmo, hoy
El método se aplica en todas las empresas de Elon Musk. En SpaceX marca el desarrollo del Raptor y de Starship, donde el objetivo es tener menos piezas y ciclos de fabricación más cortos. En Tesla determina cómo se diseñan los coches y las fábricas que los producen. Isaacson enumera unas reglas que acompañan a los pasos: todo directivo técnico debe conservar experiencia práctica sobre el terreno, y el exceso de camaradería se considera un riesgo, porque en los equipos muy unidos cuesta poner en duda el trabajo de los compañeros.
Lo que viene
El método apunta primero a eliminar más y, solo después, a automatizar más. A medida que Starship madure, SpaceX quiere seguir recortando el número de piezas antes de lanzarse a la producción en masa. En Tesla, la megafundición (fundir en una sola pieza grandes secciones de la carrocería) se ha extendido a más partes de cada vehículo, y el robotaxi Cybercab se fabrica con el proceso «unboxed», que monta en paralelo grandes secciones del coche. El método exige paciencia: un proceso se cuestiona, se reduce a lo esencial y se simplifica antes de comprar ninguna máquina que lo ejecute.
Balance
El Algoritmo es una lista de comprobación de cinco pasos cuya fuerza está en el orden: cuestionar, eliminar, simplificar, acelerar y automatizar. Nació en 2018, con Tesla en plena carrera por fabricar más Model 3, y hoy SpaceX y Tesla lo siguen aplicando a los motores Raptor y a las carrocerías de sus coches.
Cronología
- 2017: Tesla entra en el «infierno de producción» del Model 3, y Elon Musk automatiza en exceso las líneas de Fremont y Nevada.
- 13 de abril de 2018: Elon Musk publica que el exceso de automatización en Tesla fue un error suyo y que a los humanos se les infravalora.
- 2020: Tesla instala prensas gigantes de fundición a presión que sustituyen decenas de piezas estampadas de los bajos de cada coche por una sola pieza fundida.
- Septiembre de 2023: la biografía de Walter Isaacson recoge los cinco pasos y los presenta como el Algoritmo.
- Agosto de 2024: SpaceX presenta el Raptor 3, con las tuberías integradas en el cuerpo del motor.
Fuentes (5)
- Walter Isaacson, Elon Musk (Simon & Schuster, 2023; en España, Debate), capítulo sobre el Algoritmo
- Elon Musk en X: el exceso de automatización fue un error mío (13 de abril de 2018)
- SpaceX en X: prestaciones del Raptor 2 y el Raptor 3 (agosto de 2024)
- SpaceX: página del vehículo Starship
- Tesla: Model Y (fabricación con fundición de una sola pieza)