Elon Musk toma prestado un hábito de la física: partir de lo poco que se sabe con certeza y construir la respuesta desde ahí, en lugar de copiar lo que siempre se ha hecho. Los físicos resuelven los problemas difíciles volviendo a las leyes básicas de la naturaleza, y él llama a ese método pensamiento desde primeros principios («first principles thinking»). En una entrevista de 2012 explicó que el objetivo es razonar desde primeros principios y no por analogía, y ese hábito está presente en casi todo lo que ha construido.
¿Qué es el pensamiento desde primeros principios que defiende Elon Musk?
Musk contrapone los primeros principios al razonamiento por analogía, que consiste en hacer las cosas como ya las hacen otros, con pequeñas variaciones. El pensamiento desde primeros principios parte de las verdades más básicas, normalmente datos físicos o el coste de las materias primas, y razona a partir de ellas hasta llegar a una respuesta. Musk sostiene que la mayoría de la gente va por la vida razonando por analogía. Para él, merece la pena tomar el camino más difícil, el de los primeros principios, porque una y otra vez lleva a respuestas que otros daban por imposibles.
Por qué le importa a Elon Musk
Musk dice que el hábito le viene de la física, que considera una buena forma de pensar porque obliga a reducir cada problema a sus fundamentos. Ha dicho que la gente debería tomar las herramientas mentales de la física y aplicarlas a todo. El motivo es práctico. Cuando una industria da por hecho que algo tiene que costar una cantidad determinada, ese consenso suele basarse en una analogía: en cómo se ha hecho siempre. Volver a los primeros principios es su manera de comprobar si un límite lo impone la física o la costumbre, y es la lógica que hay detrás de SpaceX y Tesla.
@MuskUniversity Physics is the law, everything else is a recommendation. Anyone can break laws created by people, but I have yet to see anyone break the laws of physics.
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Cómo funciona en la práctica
El método tiene dos pasos. En el primero se desmonta el objeto y se pregunta de qué está hecha cada pieza. En el segundo se calcula cuánto deberían costar o pesar esas piezas, según la física y el precio de las materias primas, y con esas cifras se estima cuánto podría costar o pesar el conjunto. Su ejemplo favorito es el pack de baterías. La industria asumía que las baterías costaban unos 600 dólares por kilovatio hora (kWh) y que eso no iba a cambiar. Musk se preguntó de qué está hecha una batería (cobalto, níquel, aluminio, carbono, polímeros para separar las capas y una carcasa de acero) y qué precio tenían esos materiales en la Bolsa de Metales de Londres (LME, por sus siglas en inglés). La cuenta salía a unos 80 dólares por kWh. Los otros 520 dólares por kWh eran fruto de la manera en que la industria combinaba esos materiales.
Lo que dicen los datos
La misma lógica transformó los cohetes. Musk se preguntó de qué está hecho un cohete (aleaciones de aluminio aeroespaciales, además de algo de titanio, cobre y fibra de carbono) y cuánto cuestan esos materiales en el mercado. En 2012 contó a la revista Wired que suponían alrededor del 2 % del precio habitual de un cohete. Según la biografía de Walter Isaacson (Debate, en España), convirtió esa idea en una cifra a la que llamó «idiot index» (índice del idiota): el coste final de una pieza dividido entre el de sus materias primas. Cuando un proveedor pidió 120.000 dólares por un actuador del Falcon 1, el primer cohete de SpaceX, Steve Davis, ingeniero de la compañía, fabricó uno por unos 3.900 dólares. Lo cuenta Ashlee Vance en su biografía de 2015, publicada en España como «Elon Musk: el empresario que anticipa el futuro».
Los primeros principios, hoy
En las empresas de Elon Musk, el método sigue formando parte del día a día. En Tesla está detrás de las enormes fábricas de baterías: si las materias primas son baratas, el camino hacia celdas más baratas pasa por fabricarlas en casa. En SpaceX, el «idiot index» empuja a la compañía a fabricar por su cuenta motores, aviónica (la electrónica de a bordo) y estructuras cada vez que un presupuesto externo llega muy por encima de lo que justifican los materiales. En los dos casos la pregunta es la del ejemplo de las baterías: de qué está hecho esto y cuánto debería costar.
Lo que viene
Musk sigue recurriendo a los primeros principios cada vez que aborda un problema nuevo, desde cohetes y baterías más baratos hasta la fabricación a gran escala. Su apuesta es que la mayoría de los límites aceptados son viejas analogías que nadie cuestionó, y que reducir un problema a la física y las materias primas seguirá descubriendo margen donde otros decían que no lo había. Cuando anunció MACROHARD, un proyecto de software de inteligencia artificial (IA), en agosto de 2025, partió del mismo punto: las empresas de software no fabrican hardware físico, así que debería ser posible simularlas por completo con IA.
Balance
El pensamiento desde primeros principios es el método que hay detrás de los proyectos más ambiciosos de Elon Musk: calcular el precio de un producto a partir de sus materias primas y justificar después cada dólar por encima de esa cifra. Lo aplicó primero a las baterías y los cohetes, y en 2025 al software.
Cronología
- 14 de marzo de 2002: Elon Musk funda SpaceX y empieza a calcular cuánto debería costar un cohete a partir de sus materias primas, no de lo que cobraba el mercado.
- 2012: en una entrevista con Kevin Rose para la serie Foundation, Elon Musk expone el pensamiento desde primeros principios con el coste del pack de baterías como ejemplo principal.
- Octubre de 2012: Elon Musk cuenta a Wired que las materias primas de un cohete cuestan alrededor del 2 % de su precio habitual.
- 2013: el razonamiento de Tesla desde primeros principios para abaratar las baterías sustenta la apuesta por la Gigafactory, su gran fábrica de baterías.
- 2015: la biografía de Ashlee Vance cuenta cómo SpaceX fabricó un actuador del Falcon 1 por unos 3.900 dólares después de que un proveedor pidiera 120.000.
- Septiembre de 2023: la biografía de Walter Isaacson documenta el «idiot index», la relación que usa Elon Musk entre el coste de una pieza y el de su materia prima.
- 22 de agosto de 2025: Elon Musk anuncia MACROHARD con un razonamiento desde primeros principios: una empresa de software se puede simular con IA.
Fuentes (6)
- CNBC: Elon Musk sobre el pensamiento desde primeros principios (28 de febrero de 2020)
- Wired: «Elon Musk's Mission to Mars», entrevista de Chris Anderson (octubre de 2012)
- Eric Jorgenson, «The Book of Elon»: capítulo «First-Principles Thinking»
- HarperCollins: Ashlee Vance, «Elon Musk: Tesla, SpaceX, and the Quest for a Fantastic Future» (2015)
- Simon & Schuster: Walter Isaacson, «Elon Musk» (2023)
- Elon Musk en X: anuncio de MACROHARD (22 de agosto de 2025)